Ya sabéis que soy médico y he trabajado en una ambulancia medicalizada.

Os puedo decir que, la experiencia de vida que he adquirido “en la calle” no me la ha proporcionado (con todo el respeto) ninguna universidad del mundo.

Os hablo con conocimiento de causa, cuando os digo que, no es lo mismo visitar a un paciente en el despecho o en el hospital, que a fin de cuentas es nuestro territorio. Que visitarlo en la calle o en su domicilio.

Siempre he querido escribir sobre la medicina extra-hospitalaria y no me refiero hacer publicaciones en la literatura médica. Sino a contar la realidad con la que nos encontramos los profesionales de emergencias. Esto hace que se convierta cada día de trabajo en un capítulo de novela y a veces en toda una obra literaria.

Y esto o lo has visto con tus propios ojos o realmente no te haces a la idea, de lo que te puedes encontrar en tu misma ciudad o tal vez, al lado de tu casa.

Y a pesar de que esta novela tiene algo o muy mucho de fantasía. Os aseguro que, intentaré describir lo más real que pueda, los lugares donde íbamos, el ambiente que nos encontrábamos, la zona donde se hospedaban los enfermos, el pintoresco cuadro familiar y mil cosas más que ahora me dejo en el tintero. Eso sí, por respeto, preservaré el nombre real de los pacientes y cambiaré el lugar de los hechos.

Espero ser elocuente y amena, para que podáis palpar y sentir lo que yo he vivido “en la calle”. 

Marina